El director Paco Mir confiesa que han montado esta obra “porque queremos que el público ría tanto como hemos reído nosotros preparándola. Tomándonos unas cuantas libertades que la convierten en una obra rabiosamente contemporánea. Con una escenografía poco convencional, un vestuario acorde con la escenografía, una adaptación que le imprime un ritmo escénico actual, una puesta al día de los chistes que han perdido sus referencias y unos toques de Tricicle, los Muñoz Seca del teatro gestual”.
Don Mendo es una de esas obras que gustan por igual a la gente de teatro y al público en general.
“Hemos hecho una versión reducida que se ve de un tirón, ya que apenas llega a la hora y media. ¿¿¿Reducir??? Exacto, reducir, pero, atención al matiz, reducir pensando en la reducción que habría hecho Muñoz Seca si le hubiese tocado vivir en nuestros tiempos y no en los suyos, aquellos en los que la única distracción era ir al cine o al teatro y los elencos estaban formados por tantos actores como amigos tuviese el autor”, explica paco Mir, que se ha rodeado de un experimentado y solvente elenco de intérpretes.