Balbino es un niño de aldea, hijo de labradores pobres, que crece en un mundo de silencios, trabajo y obediencia. En este espectáculo, seguimos su voz sincera y sensible mientras narra la vida cotidiana en una aldea gallega de los años cuarenta: la escuela, la familia, los sueños frustrados, las injusticias sociales y el deseo constante de huir de un destino ya escrito.
La historia se desarrolla a través de una serie de recuerdos que van desde la ternura de la infancia hasta la cruda conciencia de las desigualdades. El espectáculo les da vida a los episodios más representativos de la novela de Neira Vila: el maltrato escolar, la pérdida del amigo o de un animal querido, la frustración del primer amor, la dureza del trabajo, la emigración, la represión de la expresión, y la tristeza de sentirse diferente en un mundo que no admite preguntas; pero también las costumbres y celebraciones festivas de la aldea, y las esperanzas y alegrías que, a pesar de todo, ofrece la vida.