Hay un mensaje que llega cada cierto tiempo a esa periferia interior que es AQUÍ. Una reserva onírica, un mundo extraño en el que se mezclan la falta de esperanza, la rabia contenida y el hedonismo. El mensajero es el último hilo que une dos mundos irreconciliables. Pero hay una complicidad de los contrarios que siempre acaban pagando los inocentes. Aquí en la tierra es una tragicomedia del otro mundo. Una distopía en la que las gentes sin futuro dan rienda suelta a sus instintos más básicos. El espectador va descubriendo, en clave policíaca, que se esconde bajo la aparente sensibilidad de quien mantiene las tradiciones, tras las bondades del buen salvaje, en la arcadia feliz de nuestras orígenes... Descubrirlo puede herir nuestra sensibilidad.