Prudencia es una mujer que lucha por mantener viva la llama del amor pero esa pelea termina por minar su sonrisa, el alma, el sentido y las ganas de vivir, hasta el punto de que inmersa en su rutina se siente incapaz de asumir la realidad que está viviendo. Dulce Chacón nos desdobla y multiplica el personaje de forma magistral haciéndonos ver lo que la misma Prudencia no es quien de ver. Es el retrato de una realidad que sufren muchas mujeres, de una sociedad cada día más ciega que sigue matando mujeres por el echo de serlo. Es el retrato de la historia de Prudencia, de la de cualquiera de nosotras o de la de todas porque realmente en esta historia no es tan importante saber quién es la suegra, el representante o la prima, como saber que Prudencia somos todas.