C`est la vie es la vida condensada. Una reflexión intensa y calidoscópica sobre el tiempo y sus rastros. Matrioshka tiende aquí hilos entre la sorpresa de reconocerse en ese segundo que nos cambia la vida y la excitación de comprender que las horas se aceleran proporcionalmente a la velocidad del corazón. Ensamblada pieza a pieza como un delicado mecanismo de relojería, acariciada hasta lo más mínimo detalle para lograr que el espectador y espectadora se yerga de la butaca sintiéndose tocado por una brisa fresca y evocadora, C`est la vie tiene el poder de arrastrar la quien la ve a un universo inesperado y fascinante.